Rivamadrid.es utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios, facilitando así la navegación por la web. La legislación europea nos obliga a pedir su consentimiento activo antes de emplear dicha información. Por favor, les rogamos lea nuestra POLÍTICA DE PRIVACIDAD y pulse en aceptar para poder seguir el proceso de navegación en la web.

Más información Entendido

Los peligros de abandonar animales en espacios públicos

Los peligros de abandonar animales en espacios públicos

Los peligros de abandonar animales en espacios públicos

Publicada:

Cada especie está preparada para vivir en un hábitat que le garantice su supervivencia, en una adecuada relación con los otros componentes de ese ecosistema. El abandono de mascotas hogareñas en diferentes espacios naturales de la ciudad puede romper ese equilibrio y tener consecuencias en la salud de esas mascotas e incluso en la salud pública.

Nuestro entorno natural está preparado para vivir en un frágil equilibrio, en el que las especies animales y vegetales cumplen una función en el ecosistema. Sin embargo, muchas veces los seres humanos con nuestro accionar ponemos en peligro ese equilibrio, con consecuencias sobre la supervivencia de algunas especies y, en el peor de los casos, con efectos no deseados sobre la salud pública.

Esto es lo que sucede, por ejemplo, cuando alguien decide deshacerse de su mascota abandonándola en un espacio público. Perros, gatos, pájaros, peces y hasta especies animales exóticas aparecen con cierta frecuencia en diversas zonas de nuestra ciudad, con consecuencias que varían dependiendo de las circunstancias en que han sido abandonados.

En el caso de perros y gatos, existen infraestructuras e instituciones que pueden hacerse cargo de ellos para alimentarlos y cuidarlos hasta tanto sean adoptados por una familia. En el caso de peces, su abandono en fuentes y estanques pone en peligro su supervivencia, porque las aguas en las que se sueltan no tienen las condiciones idóneas; se generan problemas para la propia infraestructura, porque la presencia de los peces ensucia y tapona los equipamientos instalados para su mantenimiento; y esta situación puede derivar incluso en un riesgo para la salud pública, porque los surtidores de las fuentes funcionan por aspersión y se podría provocar, por ejemplo, una contaminación por legionela.

Además, cuando se abandona a un animal en un espacio que no es el suyo, como en el caso de los peces que se sueltan en las fuentes, estas especies foráneas o alóctonas pueden poner en peligro el equilibrio de ese espacio y la supervivencia de las especies locales o autóctonas; este es también el motivo por el cual estos peces mascota no pueden ser soltados en los ríos.

Evitar este tipo de situaciones requiere del compromiso ciudadano. Lo más aconsejable cuando una familia quiere deshacerse de su mascota, cualquiera sea la especie, es buscar otra familia que quiera hacerse cargo de ese animal y pueda darle las atenciones que necesita. En caso de que no se encuentre esa familia sustituta, se recomienda consultar a las autoridades medioambientales de la ciudad para que puedan indicar cuál es la vía adecuada para entregar el animal a una entidad que pueda garantizar su cuidado sin poner en peligro el equilibrio de nuestro entorno.

C/ Mariano Fortuny, 2

28522 Rivas Vaciamadrid

TOP